miércoles, 2 de agosto de 2017



Estudio en escarlata
Esta novela sir Arthur Conan Doyle nos narra la vida de John H. Watson un médico militar ingles caído en desgracia durante la guerra de Afganistán y como diferentes circunstancias lo llevan a conocer al misterioso  Sherlock Holmes un investigador excéntrico,  hábil y astuto, el cual le despierta un gran interés, por su gran capacidad de razonamiento.
En la ciencia de la deducción, Holmes manifiesta que un hombre educado en la observación y el análisis no podía ser engañado y que este en base a detalles simples como las uñas, las manos, color de piel, la postura, la expresión, la vestimenta y su calzado podrían decir la profesión de un individuo, esto quedo de manifiesto cuando Holmes sin saber nada de Watson le dijo con certeza que había estado en la milicia combatiendo en Afganistán.
Cuando  Holmes recibe una carta en la que le pedían ayuda para esclarecer el misterio del jardín de Laureston, donde se había hallado un cadáver en una casa abandonada y sabiendo que era un error sentar teorías sin antes disponer de todos los elementos de juicio, puso en práctica sus métodos de investigación, observando cada detalle (huellas, marcas, manchas, etc.), midiendo, palpando, oliendo, examinado con minuciosidad  la escena donde aconteció el suceso, obtuvo la información suficiente para que a través de su razonamiento deductivo y análisis, pudiera asegurar que el sujeto muerto había sido envenenado, también estableció con gran exactitud  el sexo, la estatura, la edad aproximada, el tipo de bota y el cigarro que fumaba el asesino.
Una vez habiendo obtenido toda la información posible de la escena del crimen, continuaron con una investigación de campo, entrevistando al policía que descubrió el cadáver,  poniendo un anuncio con el cual pretendían atraer al asesino, pidiendo información a otras instancias y recibiéndola de los otros investigadores.
Después de que todo el proceso de investigación que realizo Holmes confirmo que la teoría que había elaborado resulto cierta, puso una trampa al asesino, el cual cayo sin darse cuenta, sorprendiendo a Watson y los demás investigadores que estaban en ese momento con él.
Las investigaciones que realizaban los detectives de Scotland Yard se hacían de manera rutinaria, con el afán de resolver el caso primero, prestando poca atención a los detalles, utilizando escasamente la observación, la deducción y el análisis, que fueron los recursos con los que se valió Sherlock Holmes para resolver este misterioso asesinato.


No hay comentarios:

Publicar un comentario